domingo, 2 de marzo de 2008

MANUELA, UNA PROFESIONAL

Yo de mayor siempre quise ser misionera. Pero ya me ves, me hice puta. Y es que en este pueblo las profesiones se heredan.


Nunca me olvidaré de ese misionero que vino un día a la iglesia y nos contó cómo vivían los niños por la China o por ahí, creo yo, porque nos enseñó fotos y tenían los ojos como estreñidos. Y venga a contarnos lo que se podía hacer con el dinero que diéramos en misa. Yo no podía dar nada, era muy pequeña, pero salí corriendo a buscar a mi madre y se lo pedí. Mi madre no podía ir a misa. Era la puta de San Antonio de Las Sandalias y entonces ser puta no estaba bien visto.


Yo ahora suelo ir a la iglesia; hombre, no es que vaya todos los domingos, pero lo procuro.


Lo de misionera ya vi yo con el tiempo que no podía ser, sobre todo cuando mi madre empezó a enseñarme el oficio. Y es lo que pasa en este pueblo, que no hay dos personas con el mismo oficio; es que somos pocos y tenemos que repartirnos. Y a mí me tocó el de puta, qué me iba a tocar si no. Y no me quejo. Hombre, tampoco hay ahora tanto trabajo como el de antes y es que ya se sabe, los jóvenes de ahora tienen motos y se van a otros pueblos a las fiestas y eso. Claro, no se van a ir con una vieja como yo. Bueno, alguno que otro ya ha venido, pero porque le ha traído su padre. No es por presumir ni porque sea la única del pueblo, pero buena fama entre los machos ya tengo. Y es sabido que los padres quieren lo mejor para sus hijos y por eso la mayoría los traen la primera vez. A algunos les gusta porque repiten.


Yo también tengo una hija, pero no vive en el pueblo. Cuando era pequeña, la mandé interna a un colegio en la ciudad y ha estudiado, que sabe escribir a máquina y todo. Ya lleva trabajando como un año de secretaria, pero seguro que lo deja porque se ha echado novio y quieren casarse y, ya se sabe, los hombres prefieren ver a la mujer en casa. Él a mí no me conoce, yo ya la he dicho a mi hija que “chitón”, que ni se le ocurra decir que su madre es puta, como que me he muerto, que no le diga nada. Y es que yo ya sé que fuera de San Antonio de Las Sandalias esto está mal visto. Aquí no es tan grave, que a mí hasta me saludan las mujeres por la calle. Y es que ellas ya saben que sus maridos me visitan, pero se hace discreto. Y hasta yo creo que están agradecidas, porque tampoco es que sean hombres viciosos, bueno alguno, pero pocos; si ellos vienen cuando a la mujer le ha venido el mes, o están recién paridas, o enfermas. Y ya se sabe que a los hombres les da el apretón y tienen que desfogarse. Y mira, ellas tranquilas en casa y yo me gano la vida. Por eso en este pueblo, menos cuatro, lo entienden todos, oye como el que va al panadero si quiere pan, o al carnicero si quiere carne; y si quieren los hombres echar un polvo pues adónde van a ir, donde Manuela, que siempre le hace un apaño.


Cansao, cansao, tampoco es que sea, depende de las lunas a veces se me acumula la faena. Por lo general dos o tres veces al día, oye, y que es media hora con cada uno, que mucho más no aguantan; a veces algunos se quedan un rato más para darle a la cháchara, que nos conocemos de toda la vida, y, oye, yo les pregunto por las mujeres y los hijos, que yo estudios no tengo pero educación sí. Que mi madre siempre me lo decía, tú, Manuela, serás puta, pero educada ¿eh?, que eso no cuesta nada.


Así que lo que te decía, que me queda tiempo para hacer las cosas de casa, y hasta leo revistas donde salen las artistas, tardo, pero leo, que me enseñó mi hija cuando venía de vacaciones. Y, oye, que se ve mucho mundo leyendo, y también le escribo cartas a mi hija, porque ahora que tiene novio no quiero que venga, que ya habrá tiempo digo yo. Oye, que algún día tendré que dejar de trabajar y mira, si les va bien puedo ir a vivir con ellos a la ciudad. Pero si le dice que me he muerto cómo voy a ir. Anda, que a mí también a veces no me funciona la cabeza.


Y lo que yo me pregunto es quién va a ser la puta de San Antonio de Las Sandalias cuando yo me muera. Oye, es que eso me tiene preocupada, que yo soy una profesional.





Para quien me ha pedido que lo cuelgue... Y para quien lo quiera leer. Es un personaje al que le tengo mucho cariño.

Este relato lo edité en el libro "de animis fabulosis" "Taller de escritura creativa Alfa"

16 comentarios:

mi despertar dijo...

Creo que tus escritos son increiblemente buenos¿cuándo escribiste éste?

¿Escritora o escribidora? dijo...

¡Muchas gracias!

Éste lo escribí en el 2.004 en un taller de escritura en el que estaba. A final del curso entre todos editábamos un libro.

He colgado éste porque es corto. Creo que resulta pesado leer un texto muy largo en un blog.

Y me ha pedido una compañera de trabajo que lo pusiera...

Y... yo acepto peticiones...

Un beso MUCHA

Isabel Romana dijo...

Te felicito. Es un relato encantador tanto por el fondo como por el modo de contarlo. Ligero, humor�stico y cotidiano, con una chispa especial que nos hace sentir afecto por esta mujer, como todos los del pueblo. Saludos cordiales.

Anónimo dijo...

Ya tenia ganas de ver a Manuela en el blog, uno de mis favoritos sin duda.

Sigue asi que te estas saliendo...

Gizela dijo...

Tienes razón, con lo de las caderas¡
jajaja...lo que pasa que me gusta reírme de mi misma.
El relato...bello se vive, se siente
Feliz comienzo de semana
Un beso Gizz

Ricardo Tribin dijo...

Estas magnifica. que historia tan buena y que contrate entre la misionera y la pu.....

Gracias poor tu excelente post

caselo dijo...

Bueno, primero que todo un agradecimiento con el alma por tu visita a mi blog y tu saludo de felicitación= Segundo, Manuela es la misionera que escucha, sa amor, comparte y es-definitivamente-el árbol necesario que abrazan los hombres del pueblo. Muy buen relato, te felicito. Muy bien aptovechado el taller. A propósito estoy en un taller de crónica y te aseguro que, a parte de lo que se aprende, es delicioso encontrarse con personas que comparten la pasión por las letras. Un saludo dese Colombia y un abrazote,

Carlos Eduardo

Nicolas dijo...

pues es genial, y ha sido una idea buenisima que lo cuelgues para compartirlo gracias ¡¡¡

Anónimo dijo...

Gracias por colgarlo. Tal y como esperaba me ha resultado un relato de contrastes: dulce y triste, corto pero amplio de contenido por la gran cantidad de topicos perfectamente integrados en el texto, tierno y duro a un mismo tiempo.

¡No esperaba menos de ti!

Señor De la Vega dijo...

Eres una escritora con talento.
Tu manera de escribir, me llevó a pensar que era la extracción de un diario verdadero escrito por la protagonista, señora Manuela.
Estuve en tensión hasta el final, y se me hizo corto, deseé conocer más sobre la vida de esta dama y su mundo, su pueblo, las confidencias en su alcoba comercial y pública.
Un placer reposar en un balcón como el tuyo. (Solo me cuesta hablarle de tú, y me despido de usted señora con respeto Z+-----)

IndeLeble _ Ali dijo...

Oye niña que me morí de risa , jajaja, buenísimo , escribes de todo, y pusiste a mi Mafalda de mi Gran Quino, sos genial .
Estaba pensando que estoy cansada de ver siempre gente enferma , agota sabes y pensaba en reemplazarte pero...
Y no me copies nada , ni el Perich ni nada ! Un besote , entre vos y un mail que recibí , hace mucho que no me reía tanto.
Besissssssssss! A y por si te fijaste estas ahí linqueada ...
Yo leí el texto , pero rescaté la parte cómica , ya estoy demasiado llorona para ver todas las tristezas!

Alicia María Abatilli dijo...

Menudo personaje, el de Manuela...
Excelente, duro y bello a la vez.
Me gustaría leer tu libro completo. ¿Me lo envías por mail?. Para mí sería un placer seguir descubriéndote.
Un abrazo.
Alicia

Catalina Trujillo de la U dijo...

Buenísimo, buenísimo. Excelente escrito. Hiciste ver la condición de prostituta con otro enfoque.

Ha sido muy entretenido leerte.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hace tiempo me hablaste de este texto pero al final entre una cosa y otra no habia tenido el placer de leerlo, asi que me ha hecho ilusion poderlo ver aqui.
Es muy bueno, gracias por colgarlo

vaiven-marandua.blogspot.com dijo...

excelente personaje, me encantó!! hasta su voz escuché un poco ronquita? jajaj esto de las letras es algo maravilloso no crees?, mas aun cuando quien escribe esta tan lejos, y la union de las almas es a traves del sentir en forma tan natural.

mis felicitaciones

Anónimo dijo...

Voy a intentar hacer un comentario desapasionado, como si yo no fuera una amiga orgullosa.

Eres una persona tremendamente creativa, por eso a mi me gusta más la escritora que la poetisa.
Tus personajes suelen rebosar humanidad; siempre recuerdan a alguien que ya conoces.

Manuela es una vieja amiga que me conquistó en la primera impresión, por eso me alegro mucho de tropezar con ella en la primera visita a tu blog.

He disfrutado mucho. Hasta pronto guapa. Un beso gordo desde las Islas Afortunadas.

Monika.