
Todos nacemos con un don.
Algunos tardan años en encontrarlo.
Otros no llegan a verlo nunca.
Lucía lo descubrió al poco de asomarse a este mundo.
Debajo de ella se encontró a una señora tumbada.
Se notaba que había hecho un gran esfuerzo.
Estaba sudando.
Lucía escuchó cómo esa mujer necesitaba ser abrazada.
Y lo intentó. Estiró sus diminutas manos.
Alargó sus pequeños brazos.
Pero se dio por vencida al darse cuenta que le era
imposible rodear todo ese enorme cuerpo.
Ése fue el único abrazo que escuchó en su vida y que no pudo dar.
Cuando fue al colegio poco a poco todos supieron que escuchaba abrazos.
Y se ponían cerca de ella cuando necesitaban
sentirse protegidos.
Creció y le ocurrió lo mismo con las amigas.
No hacía falta que ellas dijeran nada.
Lucía sabía cuándo debía envolver abrazos en papel de regalo.
Hubo pocos hombres en su vida.
Pero los que fueron, supieron lo que era recibir un abrazo
en cajas sorpresas de positiva energía.
Lucía fue y sigue siendo… Escuchadora de Abrazos.
Todos nacemos con un don.
Algunos tardan años en encontrarlo.
Otros no llegan a verlo nunca.
¿Y tú?
¿Sabes ya cuál es el tuyo?
Algunos tardan años en encontrarlo.
Otros no llegan a verlo nunca.
Lucía lo descubrió al poco de asomarse a este mundo.
Debajo de ella se encontró a una señora tumbada.
Se notaba que había hecho un gran esfuerzo.
Estaba sudando.
Lucía escuchó cómo esa mujer necesitaba ser abrazada.
Y lo intentó. Estiró sus diminutas manos.
Alargó sus pequeños brazos.
Pero se dio por vencida al darse cuenta que le era
imposible rodear todo ese enorme cuerpo.
Ése fue el único abrazo que escuchó en su vida y que no pudo dar.
Cuando fue al colegio poco a poco todos supieron que escuchaba abrazos.
Y se ponían cerca de ella cuando necesitaban
sentirse protegidos.
Creció y le ocurrió lo mismo con las amigas.
No hacía falta que ellas dijeran nada.
Lucía sabía cuándo debía envolver abrazos en papel de regalo.
Hubo pocos hombres en su vida.
Pero los que fueron, supieron lo que era recibir un abrazo
en cajas sorpresas de positiva energía.
Lucía fue y sigue siendo… Escuchadora de Abrazos.
Todos nacemos con un don.
Algunos tardan años en encontrarlo.
Otros no llegan a verlo nunca.
¿Y tú?
¿Sabes ya cuál es el tuyo?